·Lluvia que todo lo alenta, como agua que se desliza lavando un poco la cara a una cuidad de negros tobillos y estómago flaco.
·Lluvia que todo lo alenta, es tiempo muerto y podemos pensar en perder, los papeles numerados manchan hasta el más barato de los sueños.
·Lluvia que todo lo alenta, ¿no será mañana un día de completa soledad? ¿no seré yo que, ahora y sin pensarlo, le dedico una canción a mi chica de agua?
·Lluvia, ahora siempre, que todo lo alenta, que bueno es entender la mitad, si todo lo entendiera poco podría descubrir cada vez que como una oración.
·Lluvia que por sólo lluvia ser ya no mojas en mi ropa, me la quito aunque seca esté, y me tiro al tiempo que, húmedo más calor, me siento volar; viento, agua, piel y sangre.
·Agua que cae para dejar claras las cosas aún cuando mienten, todo lo que baja para volver a subir no es más que una palabra convertida en amor.