jueves, abril 7

2° publicación de Live Note

(Espesas) Grandes gotas de sudor caían por su frente cuando el oficial de rasgos hebreos y acento tucumano miró al hombre de lentes y dijo:

-Buenas tardes señor, ¿me permite ver su documentación? Y después agregó mirando alto:

-Todos los hombre de pié por favor, vacíen sus bolsillos en esta caja.

Una chola-soldado salió de la enorme espalda del gendarme, éste le lanzó una mirada cómplice y acotó:

-Señor, le pedí la documentación, ¿no me escuchó?

(La ambulancia tardó cosa de 15 minutos. Gendarmería se queda con sus pertenencias. Yo con la bolsita que tiró para atrás)

143° publicación de Live Note

Reflexión propia, obviamente, a esta altura del viaje estamos a 26/2 y miro esta lista de cosas. Creo haber utilizado muchas de las cosas que traje, pero por ejemplo: fósforos, los fósforos se mojan, no ellos, el puto cartón que los contiene. Alambre se puede sacar de cualquier lado, y de seguro podría haber venido más liviano, pero ahora se bien lo que es tener cosas de más, cosas al pedo. Lentes auxiliares, y boina. (Gracias Camilo) Yute, la peor con vos. También con vos Isla del Sol.A ver qué es esto.

1° publicación de Live Note

Cuando la mugre se junta debajo de las uñas, y los pies tienen ampollas que florecen de noche las palabras se acumuladas se entorpecen en los labios; aparece entre las mochilas la plena paranoia que hace prender un farol titilante. Un miedo por unas veinticinco alegrías. Decisiones que toma el grupo de muchas cabezas, algunas caretas y sombreros prestados. Las rutas se angostan y las chances aumentan cual moscas. Tengo que escribirlo, el viaje muestra la cara, no nos agarra. Nadie ser fortalece por intentar pasarla lo mejor posible. Las cosas hay que decirlas entre todos, a veces parece fácil, el alcohol ayuda. Pero nada es para siempre. Cada día cambiamos, y así todo alrededor. La tención sirve para colgar la ropa y las pupilas esquivan pupilas. Y todo sigue, porque tiene que serlo; es que la verdad también cambia cuando nosotros lo hacemos. Sostenerla pesa como dos mochilas.

un jueves de gris amargura lenta, ayer.

Esto me parte en alma, y la divide, y después venís vos, con un llamado largo que me dura dos días digerir, y todo porque hay cosas que no sabemos decir. Me encuentro armando diálogos en la soledad misma para estar más atento cuando nos veamos, pero me desconcierta cómo actúas, cómo pedís las cosas y cómo esperás que te las responda. Me estas desconcertando diariamente y me aseguro de ser yo quien te responda, pero no siempre es así. Cuando te necesito estas y cuando me necesitás estoy, o así es como lo creo. Qué tanto hablar de cosas que ya pasaron, si para reflexionar nada más necesito olerte. Estoy al tanto de mis errores y mi mala toma de decisiones, estoy al tanto de tantas cosas que paso por alto algunas básicas. Estuve al tanto, creí que siempre iba a estar. Pero no. Estoy puteando siempre, tengo que encontrar excusas para sentirme bien. Te lo dije. Me siento solo. No quiero que te sientas igual.

un jueves de gris amargura lenta

Estoy seguro de que las empresas de cigarros le han puesto algo para que se terminen más rápido que antes, porque a decir verdad mi capacidad pulmonar no mejora con los días, así como mi humor y mis ganas de hacer.

un jueves de gris amargura

Se sentía como bailar cumbia por dentro, una tenebrosa sensación, todo podría haber terminado rápido usando las palabra correctas, pero cómo saberlas, cómo. Ya es tarde para pensar en pasado. Hay, siempre, que pensar en el ahora, porque es ahora dónde pasan las cosas que después uno se pregunta cómo pudieron haber pasado. Ya está. Era esto nada más

un jueves de gris cielo

Cuando se que va a llover me pongo a pensar en qué radios de Japón podrían estar emitiendo programas para que escuche la gente que todavía tiene que buscar entre los escombros a más gente.

un jueves de gris

Sí, siempre hay cosas que dejo para después, pero esta no.