jueves, abril 7

un jueves de gris amargura lenta, ayer.

Esto me parte en alma, y la divide, y después venís vos, con un llamado largo que me dura dos días digerir, y todo porque hay cosas que no sabemos decir. Me encuentro armando diálogos en la soledad misma para estar más atento cuando nos veamos, pero me desconcierta cómo actúas, cómo pedís las cosas y cómo esperás que te las responda. Me estas desconcertando diariamente y me aseguro de ser yo quien te responda, pero no siempre es así. Cuando te necesito estas y cuando me necesitás estoy, o así es como lo creo. Qué tanto hablar de cosas que ya pasaron, si para reflexionar nada más necesito olerte. Estoy al tanto de mis errores y mi mala toma de decisiones, estoy al tanto de tantas cosas que paso por alto algunas básicas. Estuve al tanto, creí que siempre iba a estar. Pero no. Estoy puteando siempre, tengo que encontrar excusas para sentirme bien. Te lo dije. Me siento solo. No quiero que te sientas igual.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Me reservo el derecho a decir lo que deambula por los pasillos de mi mente mismo que antes de doblar tienen una ventana que da a la calle.