lunes, octubre 26

me explico, punto número 1

Dueño de asociaciones que sorprenderían a más de uno, me considero un tipo de cabeza abierta, tenía, y a veces vuelve, la costumbre de encontrarle a todo un porqué, todo tenía que ser por alguna razón y no encontrarla era perder una oportunidad de conocerme, conocer la vida y el mundo que me rodea. ¿Qué no tengo razón? Seguro que no. Es absurdo que nos pongamos a hablar sobre mí, si bien este es mi blog, y de nadie más, creo que mejor sería contar el porqué del nombre. Dicho nombre, que, dice más de mi de lo que pudiera decir. Pero vamos por parte, dijo Jack, no Lo, no Sparrow, el destripador, a ese Jack admiro, no por nada, sino por ser él el mismísimo Sherlock Holmes en “the last S. H. story”. Sigamos, porque no es fácil encontrarle el porqué, es fácil, lo no fácil es escribirlo y que se entienda. Entonces decimos que, la acción del estornudo, entre otras, es una de las cosas que el cuerpo humano no pude reprimir, no tenemos control sobre eso, todavía, al estornudar uno elimina, eliminar es un proceso doloroso, la mayoría de las veces porque implica elegir qué eliminar, elegir es doloroso, para lo que sea, dónde y siempre, elegir es perder, es también ganar, pero siempre que se gana se pierde y a eso voy. Nadie puede eliminar sin dolor. El dolor el una sensación de mierda, salvo cuando se trata del calificativo antes usado. No reprimir un escrito, una idea, el simple placer de escribir, es algo a lo que no estoy acostumbrado. Es el día de hoy, y todavía trato de encontrar una respuesta para todo. No me canso de hacerlo, es lo que hago mejor, pero a veces, cómo la mayoría, cometo errores, no grandes, pero dejo tarugos sin tornillos. A veces los veo, otras no. (continuar en punto 2)

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Me reservo el derecho a decir lo que deambula por los pasillos de mi mente mismo que antes de doblar tienen una ventana que da a la calle.