domingo, mayo 16

La música es:

La otra noche caminaba por ahí, fortuito e insoportable, escuchando de mi propia caja de sorpresas me tropecé con un farol, un farol que andaba por ahí. Hablando de todo un poco me preguntó cuáles de las cosas que traía masticando en la cabeza eran realmente importantes y cuáles no, yo, ante tal pregunta me detuve en seco, esperando una repetición y entonces un trueno sonó a lo lejos, se cuarteó el cielo y como hijo de marino que soy lo noté de inmediato. Este farol también sabía lo de las comas, si no porqué se hubiera tomado la molestia de acercarse, interceptar mi caminata, detenerme cordialmente, esperar que mi asombro se vaya y preguntar lo que preguntó.

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Me reservo el derecho a decir lo que deambula por los pasillos de mi mente mismo que antes de doblar tienen una ventana que da a la calle.